No cabe duda que las mujeres si que les complicamos la vida a los hombres, los hacemos sudad con esas preguntas para las que nohay una respuesta correcta, los hacemos esperar horas cuando compramos ropa y hasta tienen que adivinar nuestros cambios de humor. .

Algunos ejemplos de esto serían estos pensamientos que seguro han pasado por la cabeza de TODOS los hombres cuando los llegamos a desquiciar (aceptemos lo compañeras)

  • Si creés que estás gorda, probablemente lo estás. No nos preguntes.
  • Los cumpleaños, aniversarios y San Valentín no son pruebas para ver si él es capaz de encontrar el regalo perfecto una vez más.
  • Si hacés una pregunta para la que no quieres respuesta, espera una respuesta que no querías oír.
  • A veces, él no esta pensando en tí. Supéralo.
  • No le preguntes en qué esta pensando, si de verdad quieres saberloo, es en sexo.
  • Los domingos él te va a ignorar y va a ver el fútbol en la tele. Es como la luna llena o las mareas. No puedes cambiarlo así que no lo intentes.
  • Ir de compras no es un deporte.
  • Cualquier cosa que te pongas está bien. De verdad.
  • Ya tienes bastante ropa.
  • Llorar es chantaje. Úsalo si tienes que hacerlo, pero no esperes que nos guste.
  • Tu hermano es un imbécil, y tu ex-novio también es un imbécil.
  • Pide lo que quieras. Las pistas sutiles no funcionan.
  • No, él no sabe qué día es hoy. Nunca lo sabrá. Marca los aniversarios en un calendario.
  • Si y No son respuestas perfectamente aceptables.
  • Un dolor de cabeza que dura 17 meses es un problema. Vete al médico.
  • Nosotros somos capaces de actuar de forma romántica y sensible a veces. ¿por qué no puedes tú actuar como una de esas actrices porno de vez en cuando?
  • No lo finjas. Preferimos ser poco efectivos, que ser engañados.
  • No va en mi interés que hagamos juntos el test de la revista.
  • Nada de lo que dijimos hace 7 u 8 meses es admisible en una discusión. Los comentarios pasan a ser nulos pasados siete días (y algunos, al dia siguiente).
  • Si algo que hemos dicho se puede interpretar de dos formas, y una de las formas te hace enfadar y ponerte triste, lo que queríamos decir es la otra forma.
  • Puedes, o pedirnos que hagamos algo, o decirnos cómo quieres que lo hagamos; pero no las dos cosas.

Ja, aceptemos que tienen razón, aveces ni nosotras mismas nos entendemos como esperamos que ellos lo hagan