Según expertos, el “rapidin ocasional  (por que tampoco vas a dejar esas noches de amor tórrido y romántico) es vital para tu salud amorosa y la de él. Es como el terremoto que sacude y sorprende a los amantes que creen que lo saben todo uno del otro les recuerda que no importa lo ocupados que estén, siempre hay tiempo para conectarse íntimamente. Además los rapidines son terapéuticos, porque  ni el tendrá tiempo para pensar si mantendrá la erección, ni tú de preocuparte si el vera tus muslos llenitos. Estos son solo detalles sin importancia que quedaran en el bote de la  basura mental, cuando los dos estén rompiendo la barrera de los cinco o seis minutos.

-Ropa fácil de quitar. Dile que se ponga pantalones con cierres  fáciles de bajar, y tú usa faldas sin ropa interior y definitivamente. Cero medias, es como un crimen contra el rapidin.

-Siempre listos. Piensen en el “evento” antes de que ocurra, ósea, fantaseen, así les palpitara mas rápidamente el corazón y se preparan para el orgasmo, todo será vertiginoso.

-Usen los ojos. A ambos sexos les estimula las imágenes eróticas: deja la luz encendida y mantén los ojos bien abiertos.

-Reflexiones. Mirarse en un espejo los pondrá a hervir.

6 Secretos del sexo rápido.

Calienten motores. Los lujuriosos coinciden en que el modo más rápido de excitar  a un hombre es ir directo al grano: el pene. Tómalo  firmemente y expón todas tus armas en el sexo oral. Para que el te excite a ti, el lugar obvio para empezar es el clítoris, pero no olvides el punto G (localizado justo arriba de la vagina, pero en dirección del ombligo). Este tipo de estimulación, si se hace correctamente lubricara en cuestión de segundos.

Déjate llevar. Piensa que lo vas a disfrutar, y veras que así será. Cuando la mujer espera más, o tiene más expectativas del sexo, suele corresponder con más interés y en un espacio de tiempo de 30 segundos.

Se egoísta. Un “rapidin” es como un sálvese quien pueda, así que cada cual en lo suyo, habla claro y dile a tu galán exactamente lo que quieres ¿Te da vergüenza?, pues quítatela. Las  mujeres que dicen lo que quieren sexualmente están más satisfechas que las que no hablan.

¿Te sientes cómoda? Por lo general, estar de pie es lo mejor, especialmente si el espacio es escaso. Pero muchas veces el físico del hombre y el de la mujer no concuerdan, por ello pueden recurrir a un escalón, la mesa de la cocina etc.

Otra cosa. No hay modo correcto o incorrecto de llevar a cabo un “rapidin”. De pie, sentada, horizontal; con la ropa puesta, o sin ella; de mañana, al mediodía, por la noche, en público o en privado. La única regla es entregarse al deseo.

Aquí y ahora. Todo estriba en ser espontáneos, así que  no importa donde lo hagan. Y no se preocupen de que los sorprendan… O mejor dicho, preocuparse…. Así el acto les parecerá todavía más sensual.